Hace algún tiempo escribí para una Semana Santa esta entrada en la cual describía canciones que se cantaban en misa pero que eran apropiaciones de otras canciones seculares: del rock, del folk, del negro spiritual… Estas fueron adaptadas -muchas veces de manera anónima- para hacerlas litúrgicas y cantables para la Misa. Y paso a explicar de donde provienen algunos de estos temas, y si acaso son adecuados para la liturgia católica. He decidido hacer una segunda parte de ese post, así que aquí vamos.
1. «Sabemos que vendrás» basado en Bob Dylan: «Sabemos que Vendrás» es un canto que, por lo general, se interpreta en el Ofertorio de la misa. Habla de los esfuerzos y las fatigas que lleva el ser humano durante sus luchas y sus labores para llevar el pan a la casa y la felicidad a su vida. El hablante lírico recuerda (presumiblemente a Jesús) los afanes y sinsabores que tiene el ser humano durante su vida, mas con la convicción puesta en el retorno de nuestro Señor, «partiendo a los pobres su pan». En YouTube también lo encontré con el título «Saber que vendrás». La letra es bastante humana y linda.
Pero la melodía del tema le pertenece a Bob Dylan, uno de los más conocidos compositores del folk estadounidense y mundial. El tema original se llama «Blowing in the wind». El tópico de la canción enumera un conjunto de preguntas que el hablante lírico se realiza respecto de la vida, sobre todo respecto de que tan grande es nuestro desprecio a la misma, nuestra propia conciencia (o su falta) y el no darnos cuenta de los efímera que es la vida y lo brutales que son la violencia y la guerra. De tanto en tanto, el hablante se responde que «la respuesta está en el viento». No hay alusiones a Dios ni a la religión, porque no fue pensada para ellos.
2. «El mundo pide paz», pero ¿sin Cristo?: Recuerdo haber escuchado esta canción en muchas misas en mi infancia, sobre todo en los 80’s y en la primera mitad de los 90’s. Sin embargo, paulatinamente sonó menos en la iglesias, hasta que dejé de escucharla en misas. Según mi asistente Grok, «El Mundo Pide Paz» es una canción que se canta (o cantó) en contextos religiosos y espirituales en Chile y Latinoamérica. Su uso era principalmente en el momento en que nos dábamos el saludo de la paz (Gesto de Paz), y justo antes de la Fracción del Pan («Cordero de Dios…»). Pero dejé de escucharla en las misas desde la mitad de los 90’s, hasta el día de hoy ¿Que sucedió?
No recuerdo si fue en los 2000, cuando quizá le escuché en sus reuniones de coro al Padre Orlando Torres -su director- o a otro colega cantante mencionar que esta canción era New Age. Pero, al parecer, la composición del tema si está muy ligada al movimiento New Age, que propugna alcanzar la paz y el entendimiento, pero prescindiendo de los presupuestos establecidos como la política, la economía, el gobierno… y la religión. Más aún si en uno de los videos se le atribuye la autoría de este himno a Joakin Bello, talentoso músico y compositor chileno con una prolífica trayectoria en composiciones New Age. El New Age no necesariamente es combativo con la religión mas ¿que piensa la Iglesia Católica acerca del New Age? Y para esto, me ayudo Copilot.
La Iglesia se ha referido al New Age en documentos, destacando “Jesucristo, portador del agua de la vida” (2003), elaborado por el Consejo Pontificio de la Cultura y el Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso. Se afirma en él que el New Age no es compatible con la Fe, pues aquél se basa en el «yo» y en energías impersonales, mientras que el cristiano basa su vida en la relación personal con Dios a través de Cristo. Además, el New Age sincretiza las religiones abrahámicas con prácticas orientales cercanas al hinduismo, el budismo, el animismo y otras creencias que pueden confundir y perturbar al creyente. Y sustituye a la necesidad de la salvación por prácticas de autosuperación, banalizando inquietudes espirituales profundas que frustran a quienes buscan la verdad sin hallarla, mientras se alejan de Cristo. Por eso, creer en Cristo es incompatible con la seducción del New Age.
Si nos vamos a la letra, el canto sugiere que se debe «lograr la paz en el interior», mientras que para los cristianos la paz es un don que hay que pedirle a Cristo. Más aún, afirma que «solo la paz trae la paz», siendo que para quienes creemos en Cristo la paz es traída por Jesús en persona, pues es un don de Él. Además, se refiere a la paz como «conciencia universal», que es un expresión que se escucha mucho en circuitos de new age y autoayuda. Los cristianos no creemos en «conciencias universales» ni en «grandes arquitectos». Al postular una relación personal con Dios a través de Jesús, le llamamos por su nombre: Dios. Más aún si Dios mismo nos llama por nuestro nombre, siendo Él nuestro Creador. Y no se menciona ni una sola vez a Dios ni a Cristo en el canto. Definitivamente, para una relación personal con Dios, este canto es incantable.
3. «La paz esté con vosotros», de un canto tradicional de Israel: En el Gesto de Paz, cuando no se cantaba el canto anterior, se cantaba este otro. Mientras nos extendíamos la mano entre feligreses, sonaba por los altoparlantes «la paz está con vosotros», donde yo entendía «nosotros». Y luego, se repetía la melodía con «que haya paz en el mundo, que en el mundo siempre, siempre haya paz.
Según la descripción de la cantante que lo interpreta en este video, este canto fue compuesto por Cesáreo Gabaraín, un sacerdote español y compositor de muchas canciones litúrgicas. Y se basa el mismo en una canción folclórica hebrea, llamada «Havenu Shalom Alejem». Se traduce este título como «Les hemos traído la paz». Es de origen jasídico, quizá de judíos jasídicos de Europa del Este, originada entre fines del S. XIX e inicios del S.XX. Es un canto anónimo, de tradición oral, pero de ambiente festivo, no litúrgico, si no tradicional y moderno. Usado en bodas, bar mitzvah, fiestas judías, reuniones comunitarias, eventos juveniles, etc.
En conclusión, no es un canto religioso, si no más bien festivo, folclórico y de fiestas tradicionales judías.
4. «Yo tengo fe», el optimismo de Palito Ortega: También me ha tocado escuchar este himno en misas, pero en mi infancia. Es más, lo he visto en cantorales impresos con este título. Según la práctica, funcionaba muy bien como canto de comunión, aunque no descarto su aplicación en acompañar la catequesis (cuando era niño, una vez más). Pero no lo escucho hace tiempo en misa. Quizá por su origen.
Según Chat GPT y Modo IA de Google, «Yo tengo fe» es una canción compuesta por el cantante argentino Palito Ortega y popularizada en el año 1973. Es una canción basada en la esperanza, la fe en el futuro, el optimismo y la apuesta por el amor como medio para mejorar el mundo. Pero no era un canto religioso, ni pretendía exaltar a Dios. Era un tema escrito para reflejar un momento histórico: las esperanzas del pronto retorno desde su exilio del General Perón, expulsado a España por la dictadura anterior. De hecho, Palito era peronista e incluso décadas más tarde militó en el justicialismo y fue elegido en un cargo por ese partido. Volviendo a los años del tema, éste buscaba reflejar el optimismo de la gente en una época en que los argentinos sentían que Perón sería el gran unificador de una nación dividida y los años de bienestar del peronismo estaban prestos a retornar. Eran años agitados, con violencia política y mucha represión y terrorismo en Argentina y en América, y la fe de Palito estaba cifrada en el reencuentro de Perón con los argentinos. Más tarde, en 1974, Palito estrenó una película autobiográfica, llamada «Yo tengo fe», donde refleja en pantalla su camino desde la infancia humilde hasta el estrellato musical, con dificultades, disciplina, resiliencia, y sobre todo, fe.
En conclusión, tampoco es un canto religioso. Estaba escrito para reflejar la fe en Perón, y la fe en el camino hacia el estrellato de Palito Ortega.
No está de más autoparafrasear lo escrito en la parte 1: De acuerdo a la página Cancionero Católico, y también al instructivo vaticano Musicam Sacram (1967), se debiesen privilegiar otros cantos que si tengan un origen católico y litúrgico. Por que el mensaje debe estar de acorde al magisterio y la tradición católicas, y así prevenirnos de enviar un mensaje equivocado a la feligresía. Lo que se canta debe estar acorde a lo que se proclama y se consagra. Es un tema que puede generar cierta controversia, pero para nosotros, el coro («Capilla Musical») es un servicio, no un adorno. Y por ende, no debemos llevar cualquier canción al altar.
Pero es un tema que sigue siendo interesante.
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